jueves, 29 de noviembre de 2007

Es este un trabajo que escribi sobre ecohistoria, si les parece muy largo lean aunque sea la introduccion que habla un poco de la realidad que debemos afrontar en este nuevo siglo que comienza, el resto forma parte de una descripcion de la ecohistoria y el nuevo paradigma que esta tomando la ciencia. Bueno, leanlo si les interesa y luego comenten, opinen, debatan lo que les parezca.

Un saludo a todos, en especial a los miembros de la agrupacion o a los que quieran formar parte
Si les interesa escribanme a agrupacionhumanistajoven@hotmail.com
Fran.


ECOHISTORIA.
Hacia una unión de la ciencia en el marco de la crisis ambiental

Introducción
El mundo vive hoy una situación que podría denominarse como crisis ecológica o crisis ambiental. Los problemas acerca del medio ambiente van invadiendo cada vez más e invadirán en un futuro cercano más aún, todos los aspectos de la vida pública y privada de cada uno de los habitantes del planeta. Es imposible en estos días ignorar que la relación del hombre con su entorno ha ido degradando a este último hasta el punto de preguntarnos si podremos seguir habitando este planeta. Esta crisis ambiental que tiene sus primeros comienzos más determinables en la revolución industrial de fines del siglo XVIII en Inglaterra y que se ha ido acentuando de manera cada vez más vertiginosa en los últimos dos siglos, solo encuentra sus primeros atisbos de conciencia verdadera acerca de ella a partir de las décadas de 1970 y 1980. Jacques-Yves Cousteau con sus exploraciones al fondo marino fue uno de los primeros en comenzar la colectivización de una conciencia ecológica y una conciencia acerca del medio ambiente, retrasada por la concepción judeocristiana del hombre como centro dominador del mundo y de la naturaleza. Hoy, Calentamiento global, cambio climático, deforestación, catástrofes climáticas son algunos de los términos que cada vez forman una parte más sólida de la opinión pública, sobre todo en los países desarrollados, y que poco a poco van formando una parte importante en la agenda política de algunos dirigentes. En esto al menos estamos encaminados. Sin embargo el proponernos hacer algo para sanear la situación en que se encuentra el medio ambiente tiene que venir de una concientización colectiva mucho más profunda y abarcativa acerca de las problemáticas que enfrentamos y un plan de acción efectivo para paliar los efectos futuros de este cambio climático global. Una eclosión cultural cambiará así nuestras pautas de consumo y de aprovechamiento de los recursos, que deberá darse esta última de manera sostenible. Para ello deberá a su vez darse una integración en todos los campos del saber. Deberá desarrollarse una unión entre las distintas disciplinas de la ciencia y a su vez entre la ciencia y otras disciplinas no científicas. Aunar fuerzas con el objetivo común de detener el deterioro de nuestro planeta llevará así a una mayor integración de las ciencias del hombre con las ciencias de la naturaleza y las ciencias formales. Para que esta integración sea posible es impostergable hacer frente a dos de los principales escollos que dificultan el progreso de la ciencia en estos momentos: la falta de interés real por establecer un diálogo científico entre las disciplinas sociales y las disciplinas de la naturaleza y, más importante si cabe, la inexistencia de una terminología, de un vocabulario común. Una de las herramientas con las que contaremos para generar esta conciencia colectiva será la ecohistoria. Esta funcionará como un motor que impulse un desarrollo de una conciencia profunda en todos los habitantes de la Tierra para entender al hombre a lo largo de la historia como a un ser íntimamente relacionado con el medio adonde habita y así también poder tener conciencia de que todo lo que hacemos repercute en nuestro medio natural.
El retroceso de los glaciares y el derretimiento de los polos son dos
de las consecuencias más notables del calentamiento global que acarrearan
en un futuro cercano grandes problemas como las inundaciones

Las industrias, las centrales eléctricas y los automóviles son las mayores
fuentes de gases invernaderos (causantes del efecto invernadero). Las
emisiones son básicamente de dióxido de carbono y monóxido de carbono


Breve historia del por qué de una unión epistémica (dentro del marco de la ecohistoria).
Con la aparición de la división internacional del trabajo se sucedió a su vez una división social del trabajo científico. El conocimiento se dividió así en una multiplicidad de pedazos cada vez más específicos y menos abarcativos. Al organizarse la ciencia como una fábrica el hombre culto, el sabio, el erudito que se interesaba por todos los campos del saber y en sus bastos conocimientos aunaba filosofía, física, astronomía, política, biología, etc. fue siendo reemplazado por el especialista, enfrascado en el estudio exhaustivo de una sola rama de la ciencia (sabiendo así casi todo acerca de casi nada). La ciencia en sí se fue de esta manera subdividiendo en compartimentos cada vez más discímiles entre sí y más apartados unos de los otros en cuanto a las temáticas que abordaban. Con esta especialización de las ciencias el desarrollo tecnológico especializado creció de manera increible pero se perdió sin embargo la visión del mundo, una visión que fuera abarcativa e incluyente. Un ejemplo terrible pero que explica de manera exacta este cambio es cuando a Robert Oppenheimer se le pregunto por qué había hecho la bomba atómica, contesto: "Yo quería que funcionara". Hiroshima fue entonces uno de los disparadores del cuestionamiento de la ciencia tradicional.
Imagen de la bomba que impacto sobre Hiroshima
el 6 de Agosto de 1945 matando a miles de personas

Hubo un hecho también que sirvió como desencadenante a preguntarse a la ciencia qué caminos estaba tomando. Se trata de la construcción de la represa hidroeléctrica de Asuán, en Egipto, sobre el río Nilo. Para la construcción de esta represa que habría de ser la mayor del mundo se contrataron a los mayores especialistas en geología, ingeniería y economía, para respectivamente calcular el terreno donde se asentaría, diseñar la represa y calcular sus costos de construcción. Creyendo que con estos especialistas era suficiente para llevar a cabo la obra, con esta visión recortada de la realidad se produjeron una serie de catástrofes de índole ecológico. No se tuvo en cuenta por ejemplo que en las aguas del Nilo vive una especie de gusano de nombre científico Schistosoma mansoni, el cual es trasmisor de una enfermedad, hasta ahora incurable, llamada esquistosomiasis, comparable en algunos aspectos con la enfermedad de Chagas Mazza. Este gusano prolifera en aguas lentas. Como el Nilo tenía aguas relativamente rápidas, había muy pocos y solamente podían reproducirse en algunos remansos, que no abundaban demasiado. La represa al cortar transversalmente el río y retener parte de su cauce, modificando su discurrir normal, hizo más lentas las aguas del mismo. Como consecuencia de este fenómeno físico se dio una explosión demográfica de la especie de gusanos transmisores de esquistosomiasis. Esta no era desconocida en Egipto sino que era endémica; existente ya desde tiempos del antiguo Egipto. Por otro lado el impacto ambiental de la represa abarcó otro aspecto fundamental de la región: las inundaciones anuales del Nilo que fertilizan las orillas y que son conocidas como la riada del Nilo. De estas inundaciones dependió que Egipto fuera uno de los lugares donde surgiera la agricultura hace alrededor de 10000 años y que Herodoto lo clasificara en el 500 a.C. como "un regalo del Nilo". La represa impide las inundaciones por lo cual, sin fertilización los suelos decayeron rápidamente y las arenas se adueñaron de los campos de cultivo. De esta manera Egipto comenzó a importar alimentos en vez de producirlos. Otro de los factores adversos que implicó la represa fue que esta freno el aporte de nutrientes que circulaban por el río y que decantaban en el mar Mediterraneo. La consecuencia de este factor fue una retracción importante en la industria pesquera egipcia por el decaimiento de la pesca a consecuencia de la falta de alimento para los cardúmenes.
La represa de Asuán creo el lago Nasser modificando el
ambiente del río Nilo para siempre.

El debate que siguió a los problemas surgidos por la represa de Asuán, tuvo las proporciones de un escándalo en el ámbito científico. Lo que había fallado era la ciencia, no los especialistas. Es decir, había fallado la concepción de la ciencia tradicional, donde existían una serie de compartimentos aislados que se ocupaban cada uno de su tarea específica sin preocuparse por los demás compartimentos y sin vinculación entre sí. Los científicos descubrieron entonces una verdad elemental, que los hechos de la realidad se dan todos juntos al mismo tiempo, sin la consideración de barreras formales entre los mismos. A partir de esto comienzan a generarse los intentos por integrar las ciencias para enfrentar las problemáticas sobre el recién acuñado "medio ambiente". Los científicos de diversas áreas comienzan a dialogar entre si, aunando sus esfuerzos en la misma causa y estrechándose las manos las ciencias del hombre con las de la naturaleza.
Hoy en día para realizar cualquier proyecto edilicio, industrial, agrario, de explotación, etc. es necesario hacer previamente lo que se denomina como un estudio de impacto ambiental. El mismo se trata precisamente de un estudio interdisciplinar para considerar todos los aspectos que deben ser tomados en cuenta del medio ambiente y además hacer una previsión de los costos ambientales de dicho emprendimiento.


La ecohistoria dentro del nuevo paradigma de las ciencias
La ecohistoria entraría dentro de este gran marco de integración interdisciplinar. Además de ser el ejemplo anteriormente expuesto objeto de estudio de la ecohistoria, esta plantearía la combinación de una de las ramas más conocidas al menos de las ciencias sociales, la historia, con los aspectos más naturales de ella que parecen vedados a la luz del investigador, del historiador. Así en el marco de esta revisión de los límites epistémicos y donde estos deberán desdibujarse; la concepción de hombre, tal y cual se lo concibe en historia deberá cambiar al referirnos a la ecohistoria. Ya, el ser humano en la revisión del pasado, es imposible sostenerlo aislado de las necesidades y los usos que este hizo de su entorno y del ambiente natural en sí. El hombre como figura central de estudio y como dominador absoluto de la naturaleza deberá a partir de la integración interdisciplinar vinculárselo en su revisión con los aspectos biológicos y ecológicos que lo comprenden y lo rodean. Así como se desarrolla y se desarrollará la ecohistoria, la historia de las acciones del hombre se vinculará también a otros campos del saber y de las ciencias. Así deberán desarrollarse, por ejemplo, la psicohistoria que estudie las manifestaciones de la psiquis de quienes habitaron en el pasado. De esta manera con disciplinas que integren campos del saber que parecía irreconciliables, además de llevar a cabo un exhaustivo trabajo interdisciplinar, es como se llegará a una completa integración de las ciencias que permitirá entre otras ventajas sanear el medio ambiente con políticas revolucionarias.
Hoy en día existen muchas de estas ciencias integradoras de conocimientos, casi diría opuestos, que están en pleno vigor y en constante desarrollo y es bueno que así lo sea puesto que el nuevo paradigma científico así lo necesita. Sin embargo nos falta mucho camino que recorrer y nos falta muchos planes que trazar para que el mundo adquiera una visión más abarcativa y plena sobre si mismo, una visión medioambiental de la situación, porque eso es el medio ambiente: todo lo que nos rodea y que de una forma u otra interactúa con nosotros, nos modifica y nos involucra. Es por ello y volviendo a la ecohistoria que es preciso que despeguemos al ser humano en su estudio a lo largo del tiempo, de su coraza que lo separa del entorno y lo aunemos a él en una perspectiva muchísimo más totalizadora y abarcativa, puesto que si solo nos quedamos con las historias de los personajes que surcaron el tiempo y no las vinculamos al sitio donde desarrollaron sus vidas, al entorno natural, estamos solo teniendo la mitad del enfoque que podríamos tener.
En primer lugar debemos partir de la base de que el hombre es un ser biológico más, que comparte con otros seres vivos la necesidad de cohabitar en sociedades organizadas conforme a cierto grado de jerarquía y de división de funciones −−insectos como las abejas, hormigas y termitas coinciden en estos usos. Al igual que la mayoría de los seres vivos, el hombre reacciona, individual o colectivamente, ante los condicionantes bióticos y abióticos de su entorno, infringiendo algún tipo de alteración sobre el medio, aunque es cierto que en el caso humano esto se ha traducido en distanciamiento del "medio natural". Sin embargo el hombre tiene las herramientas necesarias para revertir esta situación. Cuenta con una inteligencia que le permite desarrollar cultura y tecnologías, y , si utiliza esta capacidad para acercarse al medio natural en lugar de alejarse de él seguramente lo logre sin ninguna complicación.
No es mi intención aquí hacer una descripción de los temas tratados y abarcados por la ecohistoria ni su desarrollo como ciencia a lo largo del tiempo. Señalare sin embargo que como obra fundacional a la realizada por el estadounidense R. Nash quien introduce en un espacio de técnicas entre la ecología y la historia la definición de "historia ambiental". Así se abre una nueva línea interpretativa que incluye al medio ambiente físico natural entre los principales factores implicados en el devenir histórico y que toma en consideración los efectos medioambientales del proceso de humanización.

Francisco Cellone

Bibliografía:
HISTORIA Y ECOHISTORIA ANTE LA CRISIS AMBIENTAL por Julio Pérez Serrano y
Carmen Gómez; ESTA NUESTRA ÚNICA TIERRA Introducción a la Ecología y medio ambiente por Antonio E. Braivlovsky; www.ecohistory.net