lunes, 21 de abril de 2008

A un mes del dia internacional del agua publico este ensayo escrito un mes atras. Por razones de carencia de medios informaticos no pude publicarlo en fecha. Espero que les sirva como una perspectiva de la bastisima problematica del agua.




21 de Marzo, Día Internacional del Agua.

Comenzare contradiciendo una creencia arraigada en el sentido común de aquellos que se atreven a pensar en las características de nuestro planeta como albergador de vida: nuestro planeta no es especial por tener agua. De hecho el agua es una sustancia bastante común en la mayor parte del universo. Sin embargo lo que tal vez diferencie a nuestro planeta de los diferentes ambientes, en distintos planetas con presencia de agua es que en el nuestro dicha sustancia puede hallarse en estado liquido. El principal solvente para la vida es el agua. Esta sustancia actúa estupendamente como medio en el que las sustancias orgánicas logran combinarse quebrando la débil barrera que separa la vida de la no vida. La zona habitable de los sistemas solares oscilaría entre unos 0 y unos 100 grados centígrados (la medición en grados centígrados esta hecha en base a los puntos de fusión y ebullición del agua). Sin embargo la Tierra es el único planeta que por ahora podemos habitar, de modo que debemos cuidar el agua de nuestro hogar natural.

El agua líquida en nuestro planeta sumada a una serie de otros factores del medio de la tierra primitiva fue entonces el factor preponderante en el afincamiento de lo que conocemos como vida. Sin embargo la vida en su evolución a lo largo de casi 4000 millones de años no se ha olvidado de su origen. Hoy en día la totalidad de los seres vivos dependen de la existencia de dicho compuesto. El agua es el principal constituyente de la materia viva, incluso de aquellos seres que hace cientos de millones de años, durante el Paleozoico, emigraron hacia un medio inhóspito y peligroso que era la tierra firme. Nosotros somos una especie de las mas recientes en el proceso evolutivo y aún así nuestra historia evolutiva no se deslinda de su vinculo indisoluble con el agua.

Somos literalmente 70% agua. Químicamente esa es nuestra composición. 70% H2O +Ca+O2+Fe+C+etc. Un hombre no puede vivir más de un par de días sin agua, es imposible. El agua es nuestra esencia, no existiríamos si no fuera por el agua líquida y sin ella no podemos existir. Sin embargo nuestra sociedad en general parece haberse olvidado de una de las mas grandes verdades de la existencia (como lo hace generalmente con todo lo fundamental, indispensable y real) y sin darnos cuenta estamos acabando con las reservas de agua potable para consumo humano con que cuenta nuestro planeta.

Pero cómo podemos darnos cuenta de esto si la mayoría de nosotros abre la canilla y sale agua abundantemente (perfectamente clorificada para matar todo rastro de organismos patógenos). O compramos el agua embotellada en magníficos envoltorios de plástico y vidrio (que por supuesto son en su mayoría desechables por completo, ¡cómo se nos ocurriría volver a llenarlos!, ¡injuria a la sociedad de consumo!) claro esta, perfectamente contaminada con azucares, colorantes, benzoato de potasio y muy comúnmente con un líquido conocido como etanol. Cómo podemos darnos cuenta de su escasez si también la malgastamos en extensos baños (aunque el baño es una herramienta esencial para la higiene) o en lavar nuestros enceres domésticos en los cuales la mezclamos con una abundante gama de hidrocarburos de largas cadenas (detergentes). Cómo podemos darnos cuenta de que es tan esencial si hacemos lo inevitable por no tomar agua pura y la mezclamos con miles de sustancias no del todo buenas para el organismo que van desde el café a los jugos en polvo.

Sin embargo hay una triste realidad y es que no podemos tomarnos el agua de los mares. No sin hacer un gasto increíblemente alto de energía para desalinizarla. Gasto que el pobre planeta tan vapuleado por los últimos tiempos de explotación ininterrumpida de los recursos no tiene las fuerzas suficientes de hacer, aunque sería imposible llevar un proyecto a gran escala sin desviar toda la energía que provee la Tierra a dicho proyecto.

Las reservas de agua dulce para una población que cada vez consume, crece y contamina más están entonces contadas; y creo que en un futuro muy cercano vamos a empezar a tener un poco mas de conciencia de lo que significa el agua en la vida. Algo así como la conciencia de un hombre en medio de un desierto.

Sin embargo este hipotético hombre del desierto seguramente podrá ver a su lado una enorme mansión con una enorme pileta y enormes fuentes. Un hermoso despilfarro. Realmente magnífico. Mientras el pobre hombre se muere de sed en un planeta cada vez más desértico y la mayor parte de la población de los países en vías de desarrollo no tienen acceso a agua corriente (¡ni que hablar de cloacas!); podemos ver a las gigantescas empresas multinacionales (pongamos por caso las papeleras) haciéndose un gigantesco festín con las aguas del río, las cuales volverán al mismo podridas y venenosas. Y todo para seguramente producir folletos publicitarios con el papel obtenido.

Y además de los asesinos concientes de la vida (porque suprimir el agua es suprimir la vida) están los mismos irresponsables de siempre o los que por ignorancia despilfarran, malgastan y contaminan. Los que hacen rellenos sanitarios donde los lixiviados (líquidos que se desprenden de la putrefacción) se filtran hasta la segunda, tercer y cuarta napa subterranea (les digo de paso que en las napas no se puede mandar un sujeto a limpiarlas de toda la basura que les echamos). Las empresas de agua corriente que dejan todas las cañerías viejas pinchadas y nunca las reparan o recambian. Los tipos que no le ponen filtro a la pileta y cambian el agua todas las semanas. Los que hacen los pozos para sacar agua sin ningún criterio y sin ningún tipo de aislamiento. Los que construyen lagos con diques artificiales dejando río abajo muerte y desolación o en una de esas aumentando las concentraciones naturales de arsénico, plomo, uranio, cromo; eso si les sale bien. Los que utilizan agroquímicos extracontaminantes que se infiltran hasta las napas. Los que lavan el auto todos los días (¡dejá que el auto se ensucie, que no vale ni un balde de agua que malgastás en limpiarlo!) En nuestro país abundan mucho los de este tipo y también de los que dejan entrar a los asesinos (a cambio de una módica suma claro esta) que ya no tienen más agua que contaminar en sus países de origen porque ya les empieza a faltar.

Algunos de ellos (los asesinos) ya han empezado a pensar hace rato (más o menos en la década de 1970) que tenían que hacer algo para sanear el agua y aprovechar sustentablemente este recurso (ya que no se trataba más de asesinato sino de suicidio) Para ello implementaron un sinnúmero de leyes que regulan la extracción, el abastecimiento y las tecnologías usadas para la depuración y para evitar la contaminación. También idearon muchas tecnologías novedosas para el tratamiento de aguas. Lo lograron gracias a una enorme concientización de la población en las naciones europeas acerca de la problemática del agua y a una inversión enorme de los gobiernos y organismos en investigación ambiental. Aun así creo que han llegado un poco tarde porque en muchos países la mayor parte de las reservas y ríos ya están contaminados (algunos en vías de descontaminación) y la disponibilidad de agua es menor a la necesaria realmente (a esto se le sumaba una carencia natural de grandes reservas de agua)

Por el contrario Latinoamérica, con sus enormes ríos, sus bastísimos acuíferos y sus hermosos y profundos lagos y glaciares allí en el sur, es un paraíso del agua. En Latinoamérica la proporción de agua es 4 veces mayor con respecto a la que se necesita para el consumo humano. ¡Hay que despilfarrar y contaminar! ¡Tenemos demasiada agua! Esta parece ser la principal política de los estados Latinoamericanos desde siempre. O tal vez es que no tengamos ningún tipo de política, no lo se. En el caso de la Argentina y particularmente en la zona en que vivo se ha tomado al Río de La Plata como un inmenso basural, destino de casi todos nuestros desperdicios y los desperdicios de todas las fábricas, barcos e instalaciones que se sitúan a lo largo de su curso.

Sin embargo creo que nos olvidamos que el agua también es una de las principales transportadoras de enfermedades y en un país donde un porcentaje importante de la población no cuenta con servicios de agua corriente somos vulnerables a sufrir muchas de ellas.

Ya había dicho que aquellos que desde hace tiempo vienen contaminando los recursos hídricos, han optado muchos de ellos por idear mecanismos para no contaminarlos o para purificarlos. Sin embargo en el futuro, donde se esta empezando a acuñar la nefasta frase oro azul, la lucha por el agua se vislumbra. Así el agua va a cobrar una especial relevancia en el mercado internacional y como toda materia prima que sube al escalafón superior de valor internacional, debe ser profanado (o afanado). No es raro ver entonces inversionistas norteamericanos comprando tierras a precio regalado que conforman parte del acuífero Guaraní o los lagos del sur. O también no es raro ver en estos últimos tiempos marines estableciendo bases en Paraguay. Bueno, al menos ellos tienen conciencia de la relevancia del agua. De cualquier manera es parte de una tradición nacional de perder el patrimonio. Desde el 76 hasta los 90 perdimos la inteligencia, las empresas nacionales y ahora perdemos los recursos naturales.

Sin embargo yo empecé este ensayo escribiendo cosas muy lindas e interesantes acerca de la disponibilidad de agua en el universo, el origen de la vida, y la importancia del agua en el ser humano y termine hablando de política nacional (cosa que no quería pero la escritura me fue llevando). Debe ser porque el agua es tan importante que esta metida insospechadamente en todas las esferas. Ahora que pienso las dos maravillas naturales más grandes del país no serían nada si no fuera por el agua: el glaciar Perito Moreno y las cataratas del Iguazú.

Ojalá tuviéramos plena conciencia de su importancia en todos los aspectos de nuestra vida y cada vez que tomáramos agua o nos bañáramos o laváramos los platos la venerásemos y respetásemos, tratando de derrocharla lo menos posible. Es difícil luchar contra las grandes empresas que contaminan el agua pero uno mismo puede ayudar a no contribuir en su destrucción. Podemos no construir fosas sépticas (contaminan el acuífero freático), reparar toda perdida de agua, poner filtros a las piletas, reparar las canillas, utilizar jabón neutro en lugar de detergentes y demás productos químicos, no arrojar basura a la calle (que va a parar a los cauces de ríos y arroyos), utilizar autos mas eficientes y menos contaminantes (los metales pesados de la combustión pasan al suelo y luego al agua), y muchas otras formas más de cuidado que desconocemos por ignorancia, porque a muchos nunca nos las enseñaron o porque siempre pensamos que el agua es un recurso inagotable. Esperemos reaccionar a tiempo y no cuando ya sea demasiado tarde e irreversible. Estamos ahora en el tiempo de una de las mayores encrucijadas del hombre en cuanto a su supervivencia futura. El agua es una de las aristas más importantes de la problemática ambiental. Lástima que debamos ser un mundo responsable cuando estamos en un momento histórico en que la estupidez parece ser una enfermedad epidémica. Es la cuestión del agua un problema que se agravará en pocos años hacia el futuro de modo que es importante al menos no ignorar la problemática. Con este objetivo he aunado mi fuerza para enfrentar el problema difundiendo lo que he investigado acerca de la problemática del agua y espero que le interese y le sirva a quien lo lea.

Hacia un Humanismo ambiental y un ecologismo humanista

Francisco Cellone.

No hay comentarios: